Pantalones hechos con mezclilla mágica

By Esmirna Medeles ©2021

 

 

Cuando tenía 19 años trabajé con un comerciante de ropa para caballero. Su tienda estaba ubicada en el centro de Los Ángeles cerca de los famosos callejones. Mi patrón era un señor iraní de carácter déspota y, por lo tanto, no apto para tratar con los clientes.  A pesar de su mal genio él siempre me tuvo en alta estima y yo era su empleada favorita por ser una vendedora muy exitosa. Además, se dio cuenta de que los clientes preferían venir el único día que yo trabajaba en la tienda.

 

Un día mi patrón estaba muy preocupado porque tenía mucha mercancía rezagada que no se podía vender; ni siquiera al costo ya que eran pantalones de mezclilla con el largo de 34 a 36 (para caballeros altos) y con cintura de 38 para arriba (para hombres gorditos). Yo le dije que no se preocupara y que iba a tratar de venderlos. Así que tomé las cajas de pantalones, saqué algunos para tenderlos en la banqueta y me puse a ofrecerlos enfrente de su tienda.

Cuando veía que algún hombre medio gordito se aproximaba, inmediatamente le sonreía, lo saludaba y le ofrecía los pantalones. Al principio no me los querían comprar por estar demasiado largos o grandes de la cintura. Así que yo les decía: “No se preocupe, le voy a dar un descuento para que no tenga que pagar más para arreglarles la bastilla. En cuanto a la cintura tampoco se preocupe porque después de que los lave los pantalones encogen y le quedarán mucho mejor”. De un cliente me salió otro, y otro, hasta que finalmente vendí todos los pantalones que por arte de magia solo encogían de la cintura cuando se lavaban, pero no encogían de largo. El largo había que ser arreglado, doblado o simplemente cortado y deshilachado para darle un estilo más moderno dependiendo del cliente al que se los estaba vendiendo.

 

Ningún pantalón que vendí fue al costo, al contrario, entre menos me quedaban más le subía el precio.

Al final del día mi jefe no podía creer que había vendido todos los pantalones, y me felicitó: “Solamente tú puedes vender estos pantalones con mezclilla mágica que al lavarse encogen exactamente donde el cliente necesita el ajuste”.

© 2021. Esmirna Medeles for Palabras con Alas. All rights reserved.